“¡Catalán de mierda!”. Lo anecdótico y lo significativo

“¡Te vas a enterar, catalán de mierda!”, gritaron varios (¿ocho?) Policías Nacionales del Estado Español a un joven culé que llevaba una estelada colgada del cuello. Y se lo vociferaron antes de golpearlo, detenerlo, llevarlo a comisaria, volverle a pegar, asfixiarlo, tirarlo al suelo, ponerle una bota sobre la cabeza, producirle lesiones múltiples, etc., además de no leerle sus derechos ni de dejarle llamar por teléfono (“¿Te piensas que esto es una película?”, le espetaron). “Temía morir”, explicaba el joven ya en Catalunya. Si no recuerdo mal, en tiempos de Franco esto se llamaba “tortura”. En la comisaría, otro Policía Nacional (¿catalán?) le susurró “La estelada es ilegal”, a modo de explicación-justificación de lo que le estaba ocurriendo.

Este acto de… ¿catalanofobia? no fue el único, pues hubo otra media docena aunque algo más suaves. Estos hechos son significativos y merecen denuncias y querellas, actuaciones judiciales y políticas, protestas protocolarias, etc. Reflejan el peso y el poso de 300 años de dominio de la España-de-la-camarilla-de-Madrid sobre Catalunya… y sobre otras partes del Reino de España que confío vayan reaccionando y exigiendo las responsabilidades que consideren pertinentes.

Pero también significativo y aún más importante es que cientos (¿algunos millares?) de senyeres y de esteladas tremolasen al viento al inicio del partido entre varios miles de espectadores que llevaban puestas la segunda camiseta del Barça con las cuatro barras, y acompañados de muchos miles más de culés que al inicio del partido silbaron y abuchearon estruendosamente la entrada del Rey Juan Carlos y el himno del Reino de España sin que las Fuerzas del Orden (Constitucional Estadoespañol, claro) hiciesen (o pudiesen hacer) nada por evitarlo. Refleja el peso del imparable proceso que tiene lugar en Catalunya para recuperar la independencia.

Imparable porque ¿qué puede hacer la-camarilla-de-Madrid para impedirlo, ahora que la-camarilla-de-Madrid y su Estado Español no pueden mover un tanque ni un avión sin permiso del Cuartel General de la OTAN en Bruselas?

Ha terminado definitivamente esto de que “Una persona de mi conocimiento asegura que es una ley de la historia de España la necesidad de bombardear Barcelona cada cincuenta años. El sistema de Felipe V era injusto y duro, pero sólido y cómodo. Ha valido para dos siglos. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar España, prefiero a Franco”. (Manuel Azaña. Memorias. Presidente del Gobierno de España de 1931 a 1933 y en 1936, y presidente de la Segunda República Española de 1936 a 1939). Y, efectivamente, Franco volvió a bombardear Barcelona: exactamente 118 veces, desde el mar por “su” armada y desde el aire por los aviones italianos con base en Mallorca. Pero aquellos fueron los últimos bombardeos.

Y sin tanques ni aviones, la camarilla-de-Madrid no tiene nada a hacer… excepto “bombardear” con mentiras y con amenazas generadoras de miedo, anunciadoras de las plagas de Egipto, presagiadoras del apocalipsis,… que cada vez calan menos en el pueblo de una nación que está volviendo a ocupar un espacio entre las naciones soberanas. El Principado de Cataluña está recuperando el lugar que perdió en 1714 ante la victoria militar de los ejércitos de los Reinos de Castilla y de Francia con la subsiguiente invasión, ocupación y represión que dieron lugar a la formación paulatina, taimada, opresiva, uniformizadora, explotadora, etc., del Estado Español, nunca acabada… y que ahora ya no podrá culminar. “DELENDA EST HISPANIA!” (título del muy recomendable libro de ALBERT PONT, Viena Editorial, Barcelona, 2013).

Lluís Botinas                 Barcelona, 20 de abril de 2014