IMPULSAR INCONDICIONALMENTE LA LIBERTAD DE CATALUÑA. Formar NÚCLEOS sólidos en esta línea.

104 días post-elecciones “autonómicas” del 27S, dos meses de “O Mas o marzo” y una semana de “Ni Mas ni marzo”, desembocaron en el desenlace sorpresa del 9 de enero. En un nuevo ejemplo de la creatividad y vitalidad de “el proceso catalán”, ya está en funciones el nuevo President de la Generalitat, Carles Puigdemont i Casamajor, azote como mínimo de la fonética castellana. Pero no me importaba mucho prever si iba o no a haber elecciones en marzo y sus eventuales resultados, como tampoco ahora me interesa demasiado cuáles sean las medidas concretas que tome el nuevo ejecutivo catalán. ¿Por qué? Pues porque poco -por no decir nada- cambiarán ni mi actuación ni mi propuesta de actuación que formulo a todo el que la quiera escuchar (bueno, leer, en este caso): IMPULSAR INCONDICIONALMENTE LA LIBERTAD DE CATALUÑA.

¿Qué significa esto? Pues que IMPULSO INCONDICIONALMENTE que Cataluña RECUPERE LA LIBERTAD respecto de la parasitaria-camarilla-de-Madrid/Estado-Español (p-cM/EE). ¿Por qué digo INCONDICIONALMENTE? Porque no pongo condiciones a Mas ni a Puigdemont… pero tampoco a Junqueras… ni a la CUP… dado que sus respectivas propuestas de sociedad son similares entre sí, y las tres son cualitativamente diferentes de la sociedad en la que quiero vivir. Puedo poner condiciones a quien está más o menos de acuerdo en el mismo camino a recorrer para llegar a donde deseo, pero no puedo poner condiciones a quien va en otra dirección hacia otro lugar. ¿Por qué digo IMPULSO? Porque yo actúo cada día para conseguir la sociedad en la que me gustaría vivir y que -por ahora- es muy minoritaria. ¿Por qué digo IMPULSO INCONDICIONALMENTE? Porque a pesar de que yo deseo muchos más cambios cualitativos, no pongo ninguno de los cambios que quiero -ni siquiera el más sencillo y suave- como condición previa para CONSEGUIR TERMINAR CUANTO ANTES MEJOR: 1) con la dependencia impuesta por la p-cM/EE hace más de tres siglos con una ocupación y represión terribles; y 2) con el hecho que tanto los mandamases de allí como los submandamases de aquí esconden: que ESTAMOS SIENDO GENOCIDADOS DESDE 1714 y que EL GENOCIDIO AVANZA CADA DÍA.

Y valoro -también en nombre de todos mis antepasados que conocí- que recuperar la libertad respecto de la p-cM/EE es un hecho que por sí solo significa un cambio cualitativo muy importante por el que merece la pena actuar. Esta actitud mía -y que propongo a los demás- implica que, mientras voy actuando diariamente para A) dar a conocer los contenidos que deseo, y para B) ganar fuerza social a fin de conseguirlos, en cada momento que sea necesario tomaré posición ante la manera concreta como se plantee el camino hacia la libertad de Cataluña respecto de la p-cM/EE. Esta forma concreta no depende -por ahora- de mí (por cierto, lector, si puedes establecerme un puente con alguien de los que sí influyen, te estoy enormemente agradecido). Por tanto, mi impulsar incondicionalmente se concretó el 27S en tener que votar una de las dos candidaturas que se declaraban independentistas. Y lo concreto cada día en mis conversaciones, escritos, decisiones, actitud vital, etc. Y lo habría concretado en marzo según la forma determinada en que hubiesen llegado unas elecciones… que ya no llegarán.

En el actual “proceso en marcha”, este enfoque se traduce, por ejemplo, en que:

—no hablo de “independencia” ya que la independencia no es un fin sino un medio. Hablo de RECUPERAR LA LIBERTAD que nos fue arrebatada militar y brutalmente hace 301 años. Y está claro que para volver a ser libres debemos dejar de ser dependientes, por lo que hay que alcanzar de nuevo la independencia.

—considero que no decir abiertamente que QUEREMOS RECUPERAR NUESTRA LIBERTAD es la razón cualitativa que explica que el 27S no ganáramos por clara mayoría absoluta de votos. Y añado que no entiendo cómo se silencian incluso las razones cuantitativas (amenazas, manipulaciones y falsificaciones de todo tipo; sabotaje del voto exterior empezando por el de los catalanes que viven en el “Reino de España”;…) que también incidieron.

—“ensanchar la base social” es el argumento que utilizan tanto Junts-pel-Sí como la CUP para hacerse la puñeta unos a otros en general, y, muy en particular, para reivindicar o para rechazar Artur Mas. Pero sitúan la disputa en un terreno cuantitativo, económico o socio-economicista. La negativa de la CUP se basa en dos adjetivos (por no decir “pecados”) que han aplicado a Mas, “corrupto” y “recortador”, que considero quedan muy-muy-muy relativizados (por no decir “perdonados “) si se sitúan en una perspectiva histórica y política más amplia. Sobre “Mas-corrupto”: la corrupción la trajo e impuso “el Reino de Castilla” en 1714 en el Principado de Cataluña (o en 1707-1715 en toda la Nación Catalana) ya que AQUÍ NO EXISTÍA CORRUPCIÓN SOCIAL porque elegir los cargos mediante la insaculación era un antídoto contra la corrupción. Por el contrario, la corrupción social es la forma de gobierno sistemática de la p-cM/EE en todas partes donde domina, y lógicamente también impregnó la Generalidad de Cataluña que fue creada por el “Real Decreto 382/1977” justamente para ser parte del Estado-Español en el territorio catalán. Pero Mas ha hecho en pocos años que la Generalitat esté muy bien posicionada en los rankings mundiales de transparencia. Sobre “Mas-recortador”: si como consecuencia del sometimiento hasta ahora de Cataluña a la p-cM/EE no salieran cada año entre 7 y 16 mil millones de euros (de 20 a 44 millones diarios: ¿en cuántos días se pagarían los 330 millones de la deuda a las farmacias, o se cubrirían los 270 del “plan de choque”?) de Cataluña hacia Madrid, Mas no habría tenido que hacer recortes (como no los hizo Urkullu en Euskadi) aunque seguramente la actuación de Mas igualmente habría sido influida por su ideología…

—mi propuesta para “ensanchar la base social” es comprender primero las raíces del conflicto en marcha y a continuación explicar masivamente el alcance enorme y profundo de lo que estamos haciendo los catalanes. Y propongo dos preguntas que considero claves. Una para hacer aquí: ¿SOMOS LIBRES LOS CATALANES? Cada día sufrimos numerosos ejemplos y pruebas de que LOS CATALANES NO SOMOS LIBRES y, en cambio, estamos tan genocidados que no somos ni conscientes de ello… y ni siquiera queremos hacernos esta pregunta (y yo mismo todavía tengo que escribir sobre esto… y sobre la honda falta de autoestima que nos ha producido tres siglos de opresión… y sobre el enorme autoodio que este sometimiento secular genera, un autoodio del que Albert Rivera es ahora probablemente el ejemplo más público y conocido en todo el “Reino de España”,… y sobre… etc.). Y la segunda pregunta hay que hacerla constantemente a la p-cM/EE y a sus representantes, colaboradores y aliados aquí… y a sus votantes y seguidores de allí y de aquí: USTEDES, ¿POR QUÉ NO CELEBRAN EL 11 DE SEPTIEMBRE?

—con este enfoque, la delimitación (la auténtica “línea roja”) es nítida: A FAVOR O EN CONTRA DE LA LIBERTAD DE CATALUÑA. Dicho de otro modo: o bien SE QUIERE QUE CATALUÑA RECUPERE LA LIBERTAD, o bien SE QUIERE QUE CATALUÑA SIGA SOMETIDA/GENOCIDADA POR EL “ESTADO-ESPAÑOL”. Hay que lograr que los opresores/genocidas de Cataluña se vean obligados a reconocer públicamente que lo son, y que tengan que decidir abiertamente ante todo el mundo si quieren o no seguir siéndolo. Pero no podemos permitir que los opresores/genocidas queden camuflados y que se presenten allí y aquí como -y que encima también aquí muchos los llamen- “Unionistas”, “Constitucionalistas”, “Conciudadanos”, “Compatriotas”, “Españoles todos”, “Paisanos”, “Vecinos”, “Solidarios”, “Todos libres e iguales”,… Y que, además, nos tachen de” separatistas”, “secesionistas”, “segregacionistas”, “rompedores de la unidad multisecular de España” (unidad que NUNCA ha existido), etc. Y que muchos aquí lo interioricen y se hagan eco utilizando expresiones del tipo: “Nos vamos”, “Nos largamos”, “Huyamos”,…, cuando son ellos los invasores/ocupantes/genocidas y, por tanto, son ellos los que tienen que largarse.

—comprender que el “Estado-Español” se construye a partir de 1714 aniquilando la libertad de Cataluña (y ya antes la de otros pueblos/naciones) tiene cuatro consecuencias clave: 1) el Principado de Cataluña fue un estado independiente hasta el 10 de septiembre de 1714 (más consecuencias se enuncian en el articulito enlazado); 2) el “Estado-Español” nació y se construyó como una cárcel de naciones; 3) el “Estado-Español” no sabe lo que es piedad; y 4) el “Estado-Español” es intrínsecamente irreformable (toda “tercera vía” honesta, es decir, que no sea conscientemente una trampa malintencionada, nace muerta y no tiene ninguna viabilidad).

—que Barcelona (con ayuda de lo que quedaba aún libre de la Nación Catalana) soportara un asedio de 414 días en la Guerra de los Catalanes (1713-14, una vez acabada ya la Guerra de Sucesión de 1700 a 1713) encuentra su explicación en que los catalanes de entonces sabían muy bien que eran el pueblo más libre de Europa, libertad que el Derecho Catalán recogía, que las Cortes formalizaban en las Constituciones Catalanas que (aproximadamente) cada generación había ido renovando hasta 1706, y que las formas de Gobierno Catalanas aplicaban. Estoy aprendiendo de independentistas veteranos (yo soy veterano en otros temas, pero hace sólo cuatro años que me di cuenta que me había dejado grabar en el subconsciente la imposibilidad de que Cataluña volviera a ser libre) que el Principado de Cataluña y la nación Catalana eran muy especiales, y que nuestra concepción del mundo y de la forma de vivir, y del derecho, de las leyes, del gobierno, etc. que se derivan, era cualitativamente diferente de la castellana. Y quiero, tanto personal como colectivamente, conocer dicha concepción catalana diferente y recuperarla. En este sentido, propongo difundir al máximo los segundos de grabación en los que la Presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, mostró la portada de las Constituciones Catalanas de 1706 en la sesión inaugural de la legislatura el 26 de octubre, y dijo: “Éstas son las últimas Constituciones Catalanas que tuvimos y ahora queremos recuperarlas. (…) Hagamos un país libre, lleno de ciudadanos libres. Que seamos nosotros el modelo a seguir”.

—es más: la forma en que se produjeron la aniquilación del Principado de Cataluña y las negociaciones del Tratado de Utrecht que culminan en la firma por parte de Felipe-V-de-Castilla del Tratado de Viena de 1725, permiten afirmar que LAS CONSTITUCIONES CATALANAS VIGENTES EL 1714 CONTINÚAN SIÉNDOLO AÚN AHORA y, por tanto, CONSIDERO QUE DE LO QUE SE TRATA ES DE VER CÓMO APLICARLAS.

—habremos avanzado enormemente hacia RECUPERAR LIBERTAD el día en que la respuesta a todos los actuales (y los que entren) representantes de la p-cM/EE -sean en versiones más duras o más suaves, y de allí o de aquí- cuando, amenazantes, conminan a “cumplir la Constitución de 1978”, a “obedecer la legislación vigente”, a “respetar el Estado de Derecho”, etc., sea: “Todo esto es Derecho Castellano y se lo pueden aplicar a Ustedes si así lo desean. Pero nosotros tenemos nuestro propio milenario Derecho Catalán cualitativamente diferente del suyo, y por este derecho nos regimos. Además, para que una ley exista en Cataluña, debe ser aprobada por las Cortes Catalanas y, en consecuencia, todas las leyes castellanas/estado-españolas impuestas violentamente a partir de 1714 son ilegales en Cataluña. Cuando ahora se vayan definitivamente de Cataluña, no olviden llevárselas todas”.

—esta perspectiva histórica de tres siglos (como mínimo; hay que ver cómo ir incluyendo los “descubrimientos” del Institut Nova Història http://www.inh.cat/ y otros, e incluso los del matemático ruso Anatoly Fomenko y su equipo, que todavía pueden proporcionar más elementos a lo largo de bastantes más siglos… que quizá no resulten nada fácil de incluir) permite: 1) ordenarnos nosotros en el tiempo y en el espacio, y contribuir a reorientar el “proceso”; 2) hacer que el cortoplacismo imperante se extienda tanto hacia atrás (que suele situarse en la negociación del Estatuto de 2006, y que en la mayoría de los mejores casos sólo remonta hasta el franquismo), como hacia delante (DUI, 18 meses, próximas elecciones allí, referéndum aquí,…); 3) conseguir que la grave montaña Franco (1939-1975 o incluso si 1936-2016) no impida ver la mucho más terrible cordillera Felipe-V (1714-2016); 4) ayudar a entender la fuerza y la vitalidad del pueblo catalán que, a pesar de más de tres siglos de genocidio, sigue vivo, y que, a pesar del freno en todos los ámbitos de actividad nacional que esto ha significado, Cataluña y la Nación Catalana siguen siendo el motor económico, cultural, artístico, deportivo, etc., del “Estado-Español”; 5) situar mejor el próximo Estado Catalán DE NUEVO (¡no “nuevo”!) en Europa y en el mundo; 6) …

—etc.

Para terminar, una propuesta, una invitación: CONSTITUIR EN TODAS PARTES NÚCLEOS QUE HABLEN-Y-ACTÚEN CLARAMENTE CON ESTOS CONTENIDOS… y con otros a aprender-y-adoptar.

Por pequeños que estos núcleos sean inicialmente, considero clave que se formen en todas partes, que formulen abierta y coherentemente todo esto, y más, y que tengan como ejes las dos cuestiones decisivas siguientes:

—que desde 1714 se está ejecutando un GENOCIDIO que avanza cada día (dos ejemplos: en los patios de casi todos los colegios de Cataluña -incluso de Gerona- actualmente los niños juegan en lengua castellana mientras que en los años cincuenta jugábamos en catalán; y si un castellano viviera de repente 12 horas seguidas como hoy vivimos los catalanes, o se suicidaba o comenzaría a matar invasores o como mínimo-mínimo-mínimo-mínimo-mínimo se haría radicalmente independentista), y que la única manera de terminar definitivamente con este genocidio es que los catalanes nos volvamos a organizar como NACIÓN-estado y dejemos de sufrir el ESTADO-nación basado en Madrid.

—y evitar que impedir este genocidio nos lleve al SUICIDIO como pueblo. Un aspecto (¡¡¡hay muchos más!!!) del riesgo de pasar del genocidio al suicidio sería que la Cataluña independiente adoptara una Constitución del tipo de las varias que han preparado diferentes equipos (la más conocida es la del juez Santiago Vidal, a quien en todo caso hay que defender de la represión del “Estado-Español”). ¿Por qué? Pues porque estos “Proyectos de Constitución para la Cataluña Independiente” en realidad son Derecho Castellano… eso sí, redactado en catalán. Resulta que el genocidio ha avanzado tanto que no sólo la mayoría de catalanes -incluidos los independentistas- no se dan cuenta que LOS CATALANES NO SOMOS LIBRES, sino que hemos hecho nuestro el Derecho de los genocidas y, en consecuencia, la comprensión castellana de la sociedad y del mundo que el derecho implica. Luego… ¡ojo!, ¡peligro de suicidio!

Lector: si estás dispuesto a constituir un núcleo con estos contenidos (o mejores), escríbeme, hablamos y organizamos actividades. Y si sabes que ya se esté formando algún otro grupo semejante, avísame, por favor. No tengo deseo alguno de empezar lo que otros ya están haciendo (¡y ojalá lo hagan mucho mejor que yo!) sino de sumarme a lo que hagan… si me aceptan, claro está.

Lluís Botinas, 16 de enero de 2016