El Estado Español contra el Barça por tierra, mar y aire

Anteayer se hizo pública una segunda multa (en este caso, de 40.000 euros) de la UEFA contra el Barça porque durante el primer partido de Champions en el Camp Nou el 29 de septiembre de 2015 sus socios enarbolaron estelades y pitaron el himno de dicha Champions como protesta por la primera multa (de 30.000€) por las estelades levantadas el pasado 6 de junio en Berlín en la final de la anterior Champions ante la Juventus.

Esta sanción me ha llevado a escribir una LA GOTA CATALANA sobre el Barça que llevaba tiempo rondando por mi cabeza con una orientación más amplia que la presente. Pero no quiero ahora dedicar tiempo a hacer un listado exhaustivo y con nombres y fechas de las numerosas agresiones, acosos, persecuciones, etc. de que, en todos los ámbitos, es objeto el F. C. Barcelona desde siempre… y especialmente en el último lustro. Así, a bote pronto, me vienen a los dedos: acoso fiscal a sus jugadores estrella (incluida amenaza de cárcel contra Messi y su padre)… y a los no tan estrella, en un número muy por encima de lo que estadísticamente podría corresponderle. Amenaza de pena de más de dos años (o sea que con entrada en la cárcel) contra su presidente cuando incluso se había previamente depositado el dinero que correspondería abonar en caso de haber cometido alguna infracción económico/fiscal en el contrato de Neymar. Persecución contra La Masia y los niños y jóvenes allí alojados y mimados, cuando es un modelo de centro de formación de fútbol mundialmente admirado y que ha creado es-cuela. Y un largo etcétera. Y no quiero entrar en el espolio (también) deportivo que sufre Cataluña.

Ni más modestamente pretendo aquí mostrar que hay una persecución sistemática contra el Barça. Quien aún no la haya visto… es difícil que ahora pase a verla. Y no me propongo esta tarea elemental de “destapamiento”. Lo que quiero es sacar a la luz cuál es la razón profunda de este persistente acoso contra el Barça. El presidente Bartomeu llegó a hablar de “mano negra”, pero en seguida alguno de sus directivos y algún expresidente le silenciaron afirmando (¿por miedo?) que no existe tal “mano negra”.

Y éstos últimos tienen razón… si por “mano negra” se entiende algún “presidente blanco” o determinado cargo federativo o cierto responsable político específico o incluso la suma de los tres. En realidad, la cosa es mucho más global y de mucho mayor alcance, y la operación anti-Barça incluye estos tres tipos de actores y muchísimos más.

La cuestión clave es que el Barça –incluso sin quererlo y sin ser plenamente consciente de ello- comete cada día un pecado que resulta imperdonable para el Estado Español. En efecto, el Fútbol Club Barcelona ha sido y es el más importante embajador que tiene Catalunya en el mundo, y ha sido y es su mayor estandarte desplegado por los cinco continentes. Además, fue símbolo de resistencia a “Madrid” y al franquismo, y hoy lo es de excelencia lograda a base de constancia y de juego de equipo. Por esto “El Barça és més que un Club”. Pero aún es potencialmente más: el mayor factor de internacionalización de la actual lucha de Cataluña por recuperar la libertad que le fue arrebatada en 1714. Cientos de millones de persones en todo el mundo colocarán Cataluña en el mapa a medida que la asocien al Barça.

En efecto: por ahora el mundo, que sabe que el Barça es el equipo de una ciudad llama-da Barcelona, no sabe aún que a su vez Barcelona es la capital de Cataluña. Y menos sabe –ya que esto ha sido y sigue siendo negado explícitamente por los mandamases de Madrid/Estado-Español, y tras 301 años de represión y de lavado (no sólo) de cerebro hoy ni siquiera lo sabe la mayoría de catalanes- que Cataluña fue un Estado europeo independiente –con, por ejemplo, embajadores propios en las negociaciones internacionales- hasta el 11 de septiembre de 1714. Y aún menos sabe el 99’9 % de catalanes que Barcelona fue el motor de la Nación Catalana (formada por el Principado de Catalunya junto con los Reinos de Valencia, Mallorca y Aragón, más grandes zonas de la actual Francia y con virreinatos en la actual Italia) que construyó el mayor imperio europeo de alcance mundial: a lo largo de siglos, la Nación Catalana erigió precisamente “el imperio donde nunca se ponía el sol” por el que, tras usurparlo, el Estado Español es conocido en la historia.

Pero todo esto sí lo sabe la parasitaria-camarilla-de-Madrid-que-controla-el-Estado-Español-en-su-forma-actual-de-‘Reino-de-España’. Es inevitable, pues, que el Estado Español, que se basa en la destrucción del Estado Catalán y en un genocidio de la Nación Catalana en ejecución desde 1714, busque atacar al Barça para debilitarlo y, si pudiese, destruirlo. Por intentarlo, no quedará… por cierto, como hace con todo lo catalán. Por esto Madrid/Estado-Español usa todos los medios, dentro y fuera de sus fronteras, para atacar al Barça –y a todo lo que represente a Catalunya- por tierra, mar y aire.

¿”Mano negra”? ¡No, qué va! En realidad se trata de manos… y de pies… y de codos… y de rodillas… y de genitales (algunos, de toro)… y de ordenadores… y de diplomáticos… y de aparato estatal de todo tipo (incluidas inspecciones fiscales a directivos, también en un número muy por encima de lo que estadísticamente correspondería)… y de legislación usada según la concepción castellana del derecho: “Al amigo, trato de amigo; al enemigo, trato de enemigo; y al indiferente, la legislación vigente” (aprendido en “Espanya explicada als catalans”, Joan Fonollosa, Duxelm, 2013)…. y de… ¡todo lo que se les ocurra idear y puedan ejecutar… sabiendo, además, que gozarán de impunidad total!

Es la misma dinámica que hace –siguiendo en el campo “deportivo”- que el palco del Bernabeu tenga 450 plazas para Poderosos de Palacios y Palacetes… y de las Empresas y de los Bancos del Ibex-35… y para Embajadores e Invitados Internacionales y otros Potentados (y que en realidad no van al fútbol sino al palco). Mientras, el palco del Camp Nou sólo tiene 120 plazas (y 40 de ellas están permanentemente reservadas para directivos, patrocinadores y jugadores lesionados o descartados).

Los mandamases de Madrid (y sus seguidores y servidores) saben perfectamente que su poder y sus privilegios provienen de mantener la sumisión de Cataluña y de proseguir la destrucción de la Nación Catalana. Es penoso que importantes dirigentes independentistas, tanto políticos como de la sociedad civil, insistan en lamentar que “En Madrid no nos escuchan o no nos entienden” y en diagnosticar que “España tiene déficits democráticos o una democracia de baja calidad”. Como que “Los caminos del Señor son inescrutables”, ¡ojalá la escandalosa persecución del Barça por el Estado Español facilite darse cuenta que (no sólo los culés sino) todos los catalanes estamos privados de libertad desde 1714, y comprender que la independencia es sólo un medio para recuperarla 301 años después!

Lluís Botinas

Barcelona, 22 de octubre de 2015

PD: Y hoy un árbitro auxiliar denuncia ante la Guardia Civil presiones para que actúe para influir el resultado del próximo partido Madrid-Barcelona a favor del Madrid. Y todo lo que haga falta y de todos los colores, se sepa o no se sepa, salga o no salga a la luz.

Situar Mas, la CUP y todo el proceso en una perspectiva histórica más amplia

Invito a situar el papel de Artur Mas, la discusión con la CUP y todo el proceso en la perspectiva más amplia que proporciona recordar que perdimos la libertad en 1714, que llevamos 301 años sometidos y que ahora tenemos una gran oportunidad para recuperar la libertad respecto de los mandamases de Madrid. Tener muy presente esto es importante para situar que:

1.-La Generalitat fue destruida en 1714. La Generalitat restaurada en 1977 lo fue no como organismo de gobierno propiamente catalán sino sólo como una parte componente del “gobierno del Estado Español sobre las cuatro provincias catalanas”, y el Presidente de la Generalitat todavía hoy en día tendría que ser tan sólo (como lo son todos los demás “Presidentes de las Comunidades Autónomas”) una expresión del poder de Madrid en Cataluña. No es de extrañar que el centro considere a Mas un rebelde y un traidor, y que quiera juzgarlo. (Y, por cierto, habría que tener presente que también se le considera un traidor desde la Diagonal hacia arriba). Presionado por las movilizaciones, Mas está dirigiendo la transformación de la Generalitat de apéndice castellano a algo que sea un utensilio exclusivamente catalán… que los catalanes tenemos que llenar de contenido catalán (y no de contenido castellano disfrazado de catalán). Además, si como consecuencia del sometimiento hasta ahora de la Generalitat al “Estado Español”, no salieran cada año entre 7 mil y 16 mil millones de euros de Cataluña hacia Madrid (o, de manera más sencilla y entendible, si cada día no viajase un AVE desde la estación de Sants hacia la de Atocha cargado con entre 20 y 44 millones de euros para regresar vacío), “Mas el recortador” no hubiera tenido que hacer recortes (como, por otras razones, no ha hecho Urkullu en Euskadi)… aunque seguramente la actuación de Mas hubiera estado igualmente influida por su ideología… actual.

2.-La corrupción en Cataluña la introdujo en 1714 “el Reino de Castilla” al destruir el Estado Catalán y todas sus instituciones, como el derecho catalán y las formas de gobierno catalanas, que eran cualitativamente diferentes del derecho y de las formas de gobierno castellanas (cosa que hoy o bien se ignora o bien se esconde, pero que habría que recuperar a fin de evitar que la Cataluña independiente sea “Castilla versión en catalán”). Entre otras “cosas”, los invasores eliminaron la designación de cargos por insaculación: el nombre de cada una de las personas cualificadas para el cargo a escoger se escribía en un papel y se introducía en un saco (de ahí “insaculación”); una mano inocente infantil extraía un papel y ésta era la persona elegida; el tiempo de ejercicio del cargo estaba prefijado y era corto (un año en los cargos municipales y del Consell de Cent; tres años en la Generalitat); la fecha de elección de cada cargo era fija coincidiendo con el día de determinado Santo (así la elección de los miembros del Consell de Cent se celebraba el 30 de noviembre, Sant Andreu); cumplir con el cargo no comportaba remuneración alguna; había que pasar controles al terminar el ejercicio del cargo; y, además, la persona saliente no podía volver a ser insaculada hasta que transcurriesen varias insaculaciones. Este sistema era un antídoto contra la corrupción social que permite afirmar rotundamente que en el Principado de Cataluña no había corrupción social (aunque, claro está, la corrupción individual sí podía suceder a pesar de que el contexto la obstaculizase). Los victoriosos castellanos impusieron la forma castellana de designación de cargos: por el Rey, a dedo y vitalicios, lo que conforma un sistema que es la fuente de la corrupción social que impera en todo el “Estado Español” desde 1714, como ya antes imperaba en el Reino de Castilla (y este contexto colectivo a su vez facilita la corrupción individual). Luego la corrupción social ha sido y es una forma de gobierno castellana que también ha pesado durante 301 años sobre la sociedad catalana. A pesar de esto, todos los estudios recientes indican que la corrupción en Cataluña es menor que en el “Reino de España”.

Considero que con esta (resumida) perspectiva más amplia, se puede resituar mejor el papel de Mas. Y me parece lamentable que la CUP y otras personas y grupos honestos y combativos hayan puesto y continúen poniendo la lucha contra “Mas el recortador y el corrupto” por encima de la lucha por la libertad y la independencia AHORA de Cataluña rompiendo con (y todo) el “Estado Español”.

Aclaro que yo impulso incondicionalmente que Cataluña recupere la libertad respecto de Madrid. ¿Por qué “incondicionalmente”? Porque no pongo condiciones a Mas… pero tampoco a Junqueras… ni a la CUP… dado que sus respectivas propuestas de sociedad son cualitativamente diferentes de la sociedad en la que considero que realmente valdría la pena vivir. ¿Por qué “impulso”? Pues porque actúo cada día proponiendo y difundiendo los contenidos que considero significarían una mejora rápida y gratuita de la salud y de la vida de la población. Pero a pesar de que yo deseo muchísimos más cambios cualitativos, no pongo ninguno de estos cambios cualitativos (ni el más sencillo) como condición previa para lograr romper -cuando antes, mejor- la dependencia (terrible, por cierto, y unos y otros, allá y aquí, esconden que los catalanes estamos siendo genocidados desde 1714) respecto de Madrid, lo que por sí solo valoro (en nombre y en memoria de todos mis antepasados) como un importante cambio cualitativo.

Barcelona, 7-10-2015. Ampliada el 30-12-2015

Lluís Botinas